lunes, 25 de abril de 2011

Índice de inclusión


ÍNDICE DE INCLUSIÓN


 
ÍNDICE DE INCLUSIÓN:


  

 DEFINICIONES:
A) El Índice es un conjunto de materiales diseñados para apoyar el proceso de desarrollo hacia escuelas inclusivas, teniendo en cuenta los puntos de vista del equipo docente, los miembros del Consejo Escolar, el alumnado2, las familias y otros miembros de la comunidad. Este material tiene por objetivo mejorar los logros educativos a través de prácticas inclusivas. Éste anima al equipo docente a compartir y construir nuevas propuestas educativas sobre la base de sus conocimientos previos acerca de aquello que limita o dificulta el aprendizaje y la participación en su escuela. También ayuda a realizar un análisis exhaustivo de las posibilidades para mejorar el aprendizaje y la participación de todo el alumnado en todos los ámbitos de la escuela. El índice de inclusión tiene varias dimensiones de trabajo y aplicación:
 
Crear culturas inclusivas: consiste en la creación de una sociedad escolar segura, acogedora, colaboradora y estimulante, en la que cada miembro de esta comunidad es respetado y valorado. Esto se consigue mediante la transmisión y desarrollo de unos valores inclusivos comunes para toda la comunidad. Mediante estos principios se guían todas las actividades de dicha comunidad, desde las políticas escolares, hasta las actividades cotidianas del centro, todo esto con el fin de apoyar el proceso de aprendizaje.
Elaborar políticas inclusivas: mediante este proceso se pretende asegurar que la inclusión sea el centro de desarrollo de la escuela, tomarla como apoyo para aumentar la eficacia de la escuela para dar respuesta a la diversidad de alumnos.
Desarrollar prácticas inclusivas: se refiere a que las actividades del centro reflejen las diferentes culturas y las políticas inclusivas de la escuela, hay que promover que todas las actividades del centro, tanto de aula como extraescolares, sean aptas para la participación de todo el alumnado, y que atiendan a los conocimientos que ya poseen los alumnos.
 
*Estas dimensiones son los pilares fundamentales para comenzar con el cambio hacia una escuela mejor organizada y apta para todos.
 La intención de los que han elaborado este índice es que éste facilite la creación de planes escolares que atiendan correctamente al alumnado con necesidades espaciales, así como el establecimiento de nuevas políticas escolares que fomentes la admisión y participación de todo el alumnado.
 
B)   La inclusión es un conjunto de procesos orientados a eliminar o minimizar las barreras que limitan el aprendizaje y la participación de todo el alumnado. Está ligada a cualquier tipo de discriminación y exclusión, en el entendido de que hay muchos estudiantes que no tienen igualdad de oportunidades educativas ni reciben una educación adecuada a sus necesidades y características personales. Supone el compromiso de los centros educativos a realizar una serie de análisis críticos en las escuelas para ver como se podrían mejorar los procesos educativos, y así mejorar el aprendizaje y la participación de los alumnos. Estos son los principios fundamentales de una educación inclusiva:
 
·         La inclusión educativa es un proceso para aumentar la participación los estudiantes y evitar así su exclusión.
·         Implica una reestructuración de las culturas, políticas y practicas del centro para poder atender mejor a la diversidad del alumnado.
·         Implica la participación y el aprendizaje de todos los estudiantes.
La inclusión pretende el desarrollo de toda la comunidad educativa presente en ese centro.
Todos los estudiantes tienen derecho a una educación de calidad en su propia localidad.
La diversidad no se toma como un problema que hay que resolver, sino como un enriquecimiento que puede potenciar el aprendizaje de todo el alumnado.
Pretende el refuerzo mutuo entre los centros escolares y sus comunidades.
La inclusión escolar implica inclusión social.
 
-          Por otro lado, ha de considerarse el término apoyo, o “apoyo al aprendizaje” como “todas las actividades que aumentan la capacidad de una escuela para dar respuesta a la diversidad del alumnado”.
 
Para lograr este cometido es necesaria una revisión del actual lenguaje escolar, o incluso la creación de uno nuevo que sea capaz de atender a las necesidades de toda la comunidad educativa. La presencia de términos como “alumno con necesidades educativas especiales” no es adecuado, ya que podría ser una nueva barrera para la inclusión en los centros educativos. Además, etiquetar a un alumno de esta manera, crea expectativas más bajas, es decir, no se espera de ellos lo mismo que de otros alumnos, y además crean la sensación en el docente de que estos alumnos han de ser educados por una serie de especialistas.
 
C)   La inclusión pretende minimizar dichas barreras, aumentando los recursos para apoyar este proceso. Estas barreras se pueden encontrar en diversos contextos como: dentro de los centros, en la comunidad del alumno, y en las políticas locales y nacionales. Estas barreras pueden impedir el acceso a determinados centro o limitar la participación de determinado tipo de alumnos dentro del propio centro.
 
D)  Este modelo que aquí se presenta, contrasta con el modelo médico, donde se considera que las dificultades en educación son producto de las deficiencias o limitaciones del individuo. De acuerdo con el modelo social, las barreras al aprendizaje surgen de la interacción entre los estudiantes y sus contextos; las personas, las políticas, las instituciones, las culturas, y las circunstancias sociales y económicas que afectan a sus vidas. Cabe distinguir entre:
 
Discapacidad: las barreras de participación de alumnos con deficiencias o enfermedades crónicas, estas discapacidades se crean mediante la interacción de actitudes, acciones, culturas, políticas y prácticas discriminatorias con las deficiencias o las enfermedades crónicas.
Deficiencia: es una limitación permanente de una función física, intelectual, o sensorial.
 
Las escuelas tienen muy complicado hacer frente y superar las deficiencias de algunos alumnos, pero si pueden hacer algo para reducir las discapacidades originadas por las barreras de acceso y participación en los centros educativos.
Este problema de la discapacidad está directamente relacionado con el del racismo, la homofobia, el sexismo, ya que todos tienen un origen común, que es la intolerancia hacia lo que es diferente. Este proceso será difícil de llevar a cabo pues a muchos profesores les costará replantearse sus propias creencias e ideologías.
 
2.     INDICADOR A.1.5: Existe relación entre el personal y las familias.
 
i.             ¿Se respetan mutuamente las familias y el personal de la escuela?
En general existe respeto mutuo por cordialidad y educación entre ambos. Sin embargo, en situaciones problemáticas, puede suceder que alguna de las partes implicadas  llegue a perder el respeto hacia la otra parte; el centro debido a la protección que  obtienen gracias a su autoridad, en muchas ocasiones impone su punto de vista sin valorar lo que las familias pueden pensar o sentir; En el caso contrario, las familias por proteger a sus hijos pueden perder los modales. En dichos casos, se intenta imponer el punto de vista que cada uno tiene, como si de una batalla se tratase, se intenta “salir victorioso”, sin pensar en llegar a un consenso.
 
ii.           ¿Las familias sienten que hay buena comunicación con el personal de la escuela?
Depende de las políticas llevadas a cabo por el centro, pero en su mayoría la información que ofrecen se limita a los acontecimientos importantes.
 
iii.          ¿Están todas las familias bien informadas sobre las políticas y las prácticas educativas?
En infantil y primaria hay una mayor comunicación principalmente para acontecimientos que impliquen directamente a los padres (excursiones, fiestas…), además de notas informativas sobre el comportamiento del alumno; sin embargo a pesar de que se mantenga esa comunicación, en la etapa de secundaria, disminuye notablemente.
 

iv.          ¿Las familias están al tanto de las prioridades del plan de desarrollo de la escuela?
No, hay nula o escasa información sobre los objetivos y planes de estudios que se llevan a cabo en el curso académico.
 
v.            ¿Se les da a todas las familias la oportunidad de involucrarse en la toma de decisiones sobre la escuela?
Sí, todas las familias tienen las mismas oportunidades para ser miembros del AMPA, pero una vez establecido ésta, hay desigualdad de oportunidades entre los integrantes y los que no lo son.
 
vi.          ¿Se tienen en consideración los miedos que algunas familias tienen a reunirse con los docentes, y se toman medidas para ayudarles a superarlo?
Por lo general, el trato que hay entre el profesorado y los familiares es cordial, pues no hay razón aparente para que no sea así; por ello no se suele valorar dichos miedos ya que suelen ser inusuales; no obstante, en los casos en los que estos miedos aparecen dados su singularidad, no suele haber ninguna medida, ni atención. Los docentes tienen la responsabilidad de transmitir a los familiares la evolución de sus alumnos; siendo esto el principal objetivo lo demás queda a expensas del profesor.
 
vii.        ¿Se ofrece a las familias una variedad de oportunidades para involucrarse en la escuela (desde apoyar en actividades puntuales, hasta ayudar en el aula)?
Normalmente, en las actividades extraordinarias su participación, sea directa o indirectamente, es más notable; sin embargo en las actividades más comunes, en las desempeñadas en el aula, el grado de participación es mínimo o nulo.
Por otro lado, los miembros del AMPA dada su implicación suelen participar en mayor medida tanto cuantitativa como cualitativamente.
 
viii.       ¿Se brinda una variedad de ocasiones, donde las familias puedan discutir sobre sus preocupaciones y el proceso de sus hijos e hijas?
En todos los centros se realizan reuniones cada curso o cada trimestre donde el profesorado explica brevemente lo que va a consistir el curso, para tomar un mínimo contacto con las familias. Por otro lado, además de las reuniones colectivas, luego existen algunas individualizadas a petición de alguna de las partes, ya sea de un modo informativo, o más específico causado por algún acontecimiento o aspecto relevante.
Todo puede mejorarse y es verdad que en una gran parte de los casos, hay una cierta falta de comunicación entre las partes, pero en esos casos son ellas quienes deberán comunicar ese malestar e intentar solucionarlo.
                                                                                                           
ix.          ¿Se aprecian de igual manera las distintas contribuciones que las familias pueden hacer a la escuela?
En un principio sí, no ha de por qué ser lo contrario. Uno de los principios básicos de la educación es la igualdad, por lo que del mismo modo sus familias serán tratadas. Siempre hay excepciones, sobre todo cuando hay un aliciente económico, pero no debería estar permitido pues eso influye, sin “tener culpa”, en el alumno y en el trato que él pueda recibir, ya sea positiva o negativamente.
  
x.            ¿El personal de la escuela valora el conocimiento que las familias tienen sobre sus hijos e hijas?
Siempre que éstas se impliquen positivamente, y se preocupen por el mejor funcionamiento posible de la escuela donde su hijo se encuentra, siempre debe ser positivo, creo que la preocupación e implicación de los familiares es fundamental y si esto se da, siempre debe valorarse positivamente.
Aunque en ocasiones, cuando este conocimiento e interés se debe por un malestar por parte de los familiares, cuando ya se pone en juicio la profesionalidad del especialista, puede que no sea tan positiva, pero esto depende cada caso específicamente, por lo que realizando un balance general se puede deducir que sí.
 
xi.          ¿El personal de la escuela motiva a las familias para que se involucren en el aprendizaje de sus hijos o hijas?
En general no hay gran interés en las mismas. Depende del centro en el que se trabaje, pero la comunicación que se suele realizar es más bien informativa, por lo que difícilmente se realice esta motivación. Se sobreentiende que las familias se van a implicar en ello (ayudando a hacer los deberes…), pero no hay nada que se dedique a esto específicamente.
 
xii.         ¿Las familias tienen claro lo que pueden hacer para apoyar el aprendizaje de sus hijos o hijas en casa?
No, en absoluto. Los conocimientos que tienen las familias del modo de educar no es más que el que por tradición, sentido común… han obtenido, a no ser de que sea un especialista en este campo. Por lo general, aunque siempre hay excepciones, no se imparten ninguna clase de formación sobre el mejor modo de ayudar a los hijos/as en su aprendizaje.
 
 

 
xiii.       ¿Todas las familias sienten que sus hijos o hijas son valorados en la escuela?
Esto depende sobre todo de la escuela y del alumno en particular, pero suele haber un descontento generalizado sobre la falta de atención y valoración de los alumnos.
Cuando los alumnos tienen un desarrollo “normal”, es decir, sin ninguna clase de singularidad, probablemente los familiares estén más satisfechos con la escuela, a no ser de que ésta actúe de un modo inadmisible; sin embargo cuando hay esta clase de situaciones, la mayor parte de las escuelas, sobre todo en los centros públicos, no tienen las herramientas adecuadas para tratarlo.
 
xiv.       ¿Todas las familias sienten que sus preocupaciones se toman en serio en la escuela?
No, y aquí sí que el descontento aumenta.
El discurso de cualquier personal del centro, dada la autoridad que le es concebida, suele prevalecer ante el de cualquier familiar, por lo que en muchas ocasiones les hacen sentir desvalorados e incluso humillados, pues no hay mayor frustración que la de no ser escuchado, ni respetado.

 
Las familias constituyen un pilar fundamental para el buen funcionamiento de los centros, por ello la comunicación que tiene que existir una buena comunicación entre ambas partes.
Como se ha ido observando, hay cantidad de elementos que no se tienen en cuenta y son fundamentales para que se pueda llevar a cabo dicha comunicación.
Por parte de los centros educativos, podemos observar que hay a causa de su naturaleza cierta prepotencia frente a las quejas y insatisfacciones de los padres, puesto que se ponen en juego variables como son la personalidad del docente o la protección profesional (entre los componentes del equipo docente…), que hacen que dichas reivindicaciones no van más allá de casos particulares; ahí se encuentra gran parte de las satisfacciones. Por otro lado, los centros suelen presentar ciertas limitaciones en comunicar y expresar aquellas prácticas que se realizan en el aula; la presencia de los familiares suele ser en ocasiones puntuales, lo que dificulta en gran medida la involucración de las familias en las prácticas educativas.
Por parte de las familias, hay cierta dejadez y falta de interés en el desarrollo diario de sus hijos/as. Las nuevas formas de vida, implican una mayor dedicación al trabajo que la propia familia; esa falta de tiempo repercute negativamente en su desarrollo; lo que en ocasiones se intenta compensar con “la culpa del profesor” cuando en realidad es la falta de dedicación de los padres.
 
En la actualidad, dados los problemas que han surgido, se intenta desde los centros educativos, que los familiares estén informados de aquello que se va realizando en la escuela y de los objetivos de los mismos. Además de las actividades que se enfocan para que estos puedan participar de un modo directo en aprendizaje de sus hijos/as.
 

¿Por qué Jorge no puede ir al mismo colegio que su hermano?

Introduce la Historia con tus palabras

El autor de este texto en unos de sus viajes, conoció a Jorge, un niño de ocho años y medio de edad que tiene síndrome de Down, se trata de un niño sociable, inteligente, un poco testarudo y participativo, pero debido a “su enfermedad” no puede ir a un centro ordinario como el de su hermano. Este caso le sirvió al autor para darse cuenta que, lejos de ser un problema individual, el verdadero origen de todo ello encuentra en el contexto social y escolar, ya que está plagado de barreras de aprendizaje y participación que tiene el sistema educativo para llevar a cabo una enseñanza comprensiva y a la vez atenta a la diversidad de necesidades del alumnado. En este artículo Gerardo Echeita nos muestra varias alternativas para ir superando poco a poco aquellos baches que dificultan “la escuela para todos y con todos”.

¿Por qué es necesario un cambio cultural?

            Para que el entorno que rodea a personas con alguna deficiencia, sea accesible para todos, mostrándose respetuosos ante su diferencia, y disminuyendo su discapacidad, para así tratarles como personas que pueden desempeñar una vida auto determinada  y con calidad, , y sobre todo eliminar las barreras que tiene el sistema educativo para crear una enseñanza diversificada, superando una mirada esencialista para así adoptar una perspectiva social enriquecedora para todos.

¿Cómo podemos conseguir ese cambio hacia una educación para todos?

            Llevando a cabo un Programa de Diversificación Curricular, introduciendo en ella una pedagogía de la complejidad, es decir, atender a la diversidad del alumnado en condiciones de igualdad y sin recurrir a la exclusión. Siendo capaces de  hacer frente a las demandas de flexibilidad, innovación, apertura y cooperación para superar esa barrera cultural avanzando hacia un modelo intercultural.

Barreras que limitan la escuela para todos y con todos

En la escuela, multitud de alumnos pueden encontrar barreras o impedimentos en su adaptación al centro educativo que provoquen posteriores problemas en su formación.
A continuación vamos a desarrollar algunas de las barreras que el artículo trata.
Barrera:
1-     Falta de integración y aceptación por parte de la sociedad: Se tiende a creer que el problema es individual cuando en realidad es social; la creencia de valorar esos casos como algo ajeno a nosotros, como un suceso aislado y particular, el cual no nos afecta (a no ser de que nos queramos involucrar en su tratamiento y estudio), dificulta en gran medida su integración. En general, la tendencia ante estos casos es la comparecencia, a causa en gran medida de la falta de costumbre y de tratamiento con los mismos puesto que suelen ser educados en centros especializados
2-     Ausencia o insuficiencia de conocimientos y recursos didácticos, educativos y formativos. Escasa o falta de formación del profesorado y/o de especialistas en el centro.
3-     Gran distancia entre el conocimiento disponible y la falta de esfuerzo. Como sucede en gran parte de los casos, hay un gran abismo entre la teoría y la práctica; es cierto que hay cantidad de estudios y de alternativas que se pueden aplicar pero que por falta de recursos, o multitud de causas, no se aplican.
4-     La configuración organizativa burocrática de nuestros centros.
Cada vez más se demanda una atención a la diversidad, por lo que dichas organizaciones deberían ser adhocraticas, capaces de hacer frente a las demandas de flexibilidad, innovación, apertura y cooperación que requiere la pedagogía de la complejidad.
5-     Insuficiencia temporal.
El tiempo, un elemento indispensable a la hora de valorar cualquier tipo de política educativa, dado que hay multitud de aspectos que se quieren tratar a lo largo del curso, es limitado para atender de un modo más personalizado y pausado (requiriendo toda la atención necesaria) a toda la diversa y compleja demanda.
6-     Falta de organización de los profesores.
En los centros que optan por la inclusión de los alumnos de “educación especial”, sucede en gran parte de los casos que hay cierta descoordinación entre el ritmo y las actividades de clase y las que reciben estas personas en particular para el tratamiento de sus dificultades.
7-     Actitud despreocupada que vive el mundo educativo hacia la dificultad, la incertidumbre y el riesgo.





martes, 1 de marzo de 2011

Valoremos las Diferencias

Aprendizaje Cooperativo.
Conocer a los blues

¿QUIERES CONOCER A LOS BLUES?
            Se trata de un cuento que narra la historia de un pueblo de otro planeta cuyos habitantes  son de color azul, y viajan en una casa de madera con ruedas.
Los niños no van a la escuela, pero su principal fuente de sabiduría es su abuelo, que a través de vivencias personales aprenden multitud de cosas, sobre todo lo relacionado con la naturaleza.
            Un día, el terror se apodera de su pequeño territorio, y deben salir huyendo antes de que se destruya, y deciden ir al planeta Tierra, donde comienzan a conocer muchas cosas diferentes, sobre todo una nueva forma de vida a la tendrán que adaptarse, como por ejemplo ir a la escuela.
Tras ir a la escuela, comienzan a percibir sentimientos de rechazo por alguno de sus compañeros, haciendo la convivencia imposible, hasta que gracias a la intervención imparcial del abuelo, se dan cuenta de lo importante y enriquecedor que es tener amigos de diferentes culturas, ya que estos pueden aportar nuevas y maravillosas ideas.

            Se trata de un cuento destinado tanto a niños de Educación Primaria como a preadolescentes, y que a través de una forma lúdica se pretende llevar a cabo objetivos como:
-         La sensibilidad y aceptación de otras culturas. Multiculturalidad.
-         Aceptación de numerosas formas de aprendizaje.
-         Rechazo a los prejuicios y de la discriminación, a través de conocer el daño que puede provocar esa actuación, y la importancia de aceptar a los demás tal y como son.
-          Y valores como:
. La tolerancia.
. La igualdad.
. La Amistad.
. El respeto.
. La solidaridad.
. Rechazo a la violencia.
. Diversidad de razas.
. Aprender  a convivir.
            La realización de esta actividad nos permite a través de una forma lúdica tratar diversos valores, que los encontramos en las diferentes escenas del cuento.

- Escena 1: Los valores de otra cultura.
- Escena 2: El descubrimiento de lo diferente.
- Escena 3: El valor de la escuela.
- Escena 4: El origen de la intolerancia. De la intolerancia a la violencia
- Escena 5: La comunicación permite superar la intolerancia.
- Escena 6: La comunicación permite superar la intolerancia.


-Los valores de otra cultura lo encontramos en la primera escena, cuando los Blues se ven obligados a abandonar su planeta y tienen que establecerse en el planeta Tierra, nada más llegar, observaron las grandes diferencias que existían entre este nuevo planeta y el anterior, descubriendo el significado de los diferentes colores, de las formas, del agua etc. Causando en ellos admiración e interés por conocer más.
-El descubrimiento de lo diferente, se aprecia en la escena dos, cuando los blues deben de adaptarse a las nuevas normas de este planeta, estableciéndose en un lugar fijo para que así los niños pudieran ir a la escuela y aprender otras muchas cosas además de los que ellos podían enseñarles.
- El valor de la escuela es visible en la escena 3, donde tras la llegada de los dos niños a la escuela, ven la posibilidad de que pueden aprender otras cosas importantes como leer y escribir, y que esto les daba la posibilidad de ser aún más sabios.
- El origen de la intolerancia, lo encontramos en la escena 4, cuando los blues se sienten rechazados por el resto de sus compañeros debido a sus diferencias tanto físicas como morales, y estos no ven otra salida que aislarse de ese grupo y buscar el apoyo en otros niños blues. Además, el líder de clase comienza a crear una seria de rumores que perjudican a los blues, provocando en ellos frustración y enfado, incluso haciendo que se comportaran como personas que no eran.
- De la intolerancia a la violencia, se aprecia también en la escena 4, debido a los rumores y mentiras que habían formulado hacia los blues, les llevan a  una horrible pelea entre los niños blues y los otros.
- Y por último La comunicación permite superar la intolerancia, se aprecia en la escena 5 y 6, ya que tras una horrible tormenta durante una excursión de clase, los niños blues ayudaron al líder perderse en el bosque durante la tormenta, y éste se lo agradeció, y gracias a una larga conversación que mantuvieron los niños blues y el líder de clase hasta que fueron rescatados, aclararon los problemas que habían surgido entre ellos. Valorando la existencia de otras culturas.
            Gracias a cuentos como este podemos llevar a cabo actividades donde aprender no resulte aburrido, y podamos desarrollar numerosas competencias básicas como, la competencia interpersonal, ciudadana, lingüística, emocional, aprender a aprender, interacción con el mundo físico, y artística y cultural. Es decir, se trata de una forma de enseñar que nos permite llevar a cabo multitud de experiencias nuevas para los pequeños.
            Una forma interesante para llevar a cabo esta actividad  sería sobre todo, crear un clima adecuado que favorezca la comunicación entre los alumnos, restándole protagonismo al profesor, como por ejemplo, situar las mesas en forma de círculo, donde el profesor este situado de igual manera que los alumnos, siendo partícipe de la dinámica que los alumnos tienen.
            Tras la colocación en forma de círculo, se procedería a la lectura en voz alta  del cuento, donde todos intervendrían para leer un pequeño fragmento del cuento. Tras esto, el profesor/a deberá crear grupos diversos en el aula para favorecer la intervención activa del alumnado.
Se comentará el cuento, primero lo hará cada grupo y después se establecerá una puesta en común, mediante la contestación de unas preguntas formuladas por el profesor/a. Además, para promover la intervención del alumnado, cada alumno deberá relacionar el cuento leído con anterioridad con experiencias reales, como por ejemplo el rechazo hacia diversos grupos étnicos, experiencias que ellos conocen, y cómo creen que se debería evitar.
            Tras esta puesta en común, los alumnos deberán realizar una pequeña obra de teatro, que se establecerá los roles con anterioridad. En el caso de que la clase esté compuesta por veinte alumnos, se establecerán grupos de cuatro para realizar papeles como por ejemplo los grupos que rechazan a otras culturas, y los grupos que poseen una cultura diferente, cuyo  principal objetivo, es que cada alumno asuma su rol para desarrollar la empatía y estimular el visión de otras perspectivas. En cada grupo, es importante que intenten llevar a cabo los valores concretados anteriormente.
             Dicha actividad deberá realizarse en dos sesiones de 50minutos cada una. En la primera sesión, se leerá el cuento en voz alta, y se hará la puesta en común entre todos los alumnos, después de esto, antes de terminar la clase, se establecerán los roles de cada grupo y se dejará un tiempo para que cada  grupo forme su pequeño guión (explicado en clase de lengua con anterioridad) y entre ellos se distribuyan los papeles, siempre con la ayuda del docente. La segunda sesión se hará en la siguiente clase, donde cada grupo representará su papel.  

            Los cuentos son unas herramientas didácticas muy versátiles que puede servirnos tanto para trabajar las competencias orales (expresión oral y comprensión auditiva) en las clases, como para tratar temas transversales en cualquiera de las materias que impartamos.
En muchos centros, existe una realidad multicultural que no debemos obviar, y es necesario tratar valores que favorezcan a la comunicación entre el alumnado de diferentes etnias.
            Es un hecho que los seres humanos somos diferentes, nos diferenciamos unos de otros tanto en la forma de pensar como en el físico, y no solo porque unos sean de color o tengan los ojos rasgados, ya que incluso personas de la misma raza se diferencian (morenos, rubios, altos, bajos, gordos , flacos…) pero es desde ahí, desde esa diferencia donde debemos de tratar la discriminación, ya que todos, tanto niños como adultos debemos de ser conscientes de esas diferencias, y entender que a pesar de ello, todo somos seres humanos, y nos merecemos los mismos derechos y libertades, sin intentar ser unos mejores que otros.

            Tratar los valores en clase permite que los alumnos interactúen de manera eficaz. Influyendo en su formación y desarrollo como personas, y facilitando alcanzar objetivos que no serían posibles de manera individual.